Lo que nadie te cuenta sobre los protectores solares

27 junio 2025

Yo también me lo pregunté.

¿Y si la recomendación de usar protector solar todos los días no fuera tan necesaria como nos lo hacen creer?


¿Y si detrás hubiera más intereses económicos que base científica?


¿Y si, en lugar de protegernos, estuviéramos exponiendo nuestro cuerpo a ingredientes que pueden tener efectos secundarios?

Por eso investigamos. A fondo.
Analizando los estudios más relevantes a nivel mundial. Sin filtros.

Y esto fue lo que encontramos…

¿Entran en la sangre?

Vamos a empezar con lo más importante.

Sí. Estudios de la FDA como Matta et al., 2019 han demostrado que filtros químicos como avobenzona, oxibenzona o octocrileno pueden detectarse en sangre tras su uso continuo.

No se ha demostrado daño directo en humanos (por la falta de estudios realizados a largo plazo), pero un estudio en animales sí mostró efectos endocrinos con algunos de estos compuestos. La EFSA y otras agencias han llamado a ampliar la investigación.

¿Y las nanopartículas?

También entran en la sangre. Tanto el dióxido de titanio como el óxido de zinc se usan en forma «nano» para evitar el efecto blanquecino. Pero:

  • Las nanopartículas pueden atravesar la piel dañada.
  • En forma de spray o polvo, pueden ser inhaladas (riesgo respiratorio, especialmente en niños).
  • Por eso organismos como la ANSM francesa no las recomiendan en menores de 3 años.

¿Por qué evitar el dióxido de titanio?

En Labei decidimos evitar el dióxido de titanio. Bien formulado puede ser seguro, pero cuando existe el mínimo riesgo y se escapa de nuestro control, preferimos descartarlo.


Aquí te dejamos lo que dicen los estudios científicos:

¿Y los filtros químicos?

  • Se han detectado en leche materna y orina, confirmando que entran en el organismo, tal como hemos mencionado anteriormente (Estudios de la FDA Matta et al., 2019).
  • Algunos como oxibenzona o octinoxato han sido prohibidos en lugares como Hawái por su toxicidad marina.
  • No se recomiendan en niños por su metabolismo más inmaduro.

¿Entonces, es mejor usar protector solar a diario o no?

Y aunque todo esto pueda hacerte dudar… la respuesta es sí.
Porque exponerse al sol sin protección sigue siendo mucho más peligroso.

Estudios clínicos han demostrado que la radiación ultravioleta:

Daña el ADN celular → promueve mutaciones cancerígenas Green et al., Lancet, 1999.

Acelera el envejecimiento cutáneo (fotoenvejecimiento) Hughes et al., Ann Intern Med, 2013.

«La foto muestra el caso de McElligott, un camionero cuyo rostro mostró un envejecimiento asimétrico debido a la exposición solar sin protección prolongada en un solo lado de su cara».

Aumenta drásticamente el riesgo de melanoma y otros cánceres de piel Green et al., JCO, 2011.

Por eso, incluso con todas las dudas razonables que puedan existir sobre los ingredientes mencionados, aunque los estudios puedan demostrar efectos adversos, la evidencia científica es unánime: usar protector solar reduce más el riesgo de daño grave y visible que no usarlo.

¿Pero hay una alternativa segura?

La evidencia más sólida señala al óxido de zinc no-nano como la opción más eficaz, estable y segura que existe:

  • Cubre UVA y UVB de forma equilibrada.
  • No se absorbe en sangre ni genera irritación (al contrario, calma).
  • Es seguro incluso en pieles más sensibles y en niños.

Y por eso lo hemos elegido para nuestra fórmula.

Conclusión

Usar protección solar sigue siendo esencial. Pero no todo es igual de seguro.

Si te preocupa lo que pones en tu piel, infórmate, lee etiquetas y busca fórmulas que no te generen dudas.

La buena noticia: puedes proteger tu piel sin renunciar a la seguridad.

Estudios y enlaces de referencia